3 de abril de 2012

Pautas para medir una buena adherencia en terapia ANTIRETROVIRAL


El día a día nos impone pequeños retos y dificultades para tomarnos adecuadamente la medicación. Sin embargo, con un poco de entrenamiento, de esfuerzo y de información no es difícil establecer una rutina disciplinada que nos permita hacer un buen cumplimiento.

En la medida en que vayamos sorteando estas dificultades y desarrollemos habilidades y herramientas, nos sentiremos más seguros y reforzados al ver que somos capaces de hacerlo. También nos ayudará el apoyo de otras personas en quienes confiemos. Especialmente, hay que intentar mantener una relación de confianza y comunicación con nuestro médico.

Algo que es muy útil, en cualquier caso, ya que nos permite ver nuestra situación con respecto a la adherencia de un modo objetivo, es analizar una serie de puntos que nos permitirán saber si lo estamos haciendo bien o no. Toma nota de lo siguiente:

Se considera que hay una MALA ADHERENCIA:

• Si te saltas un 5% de tus tomas. Ten en cuenta que basta que las tomas se hagan mal en un plazo relativamente corto de tiempo (unas cuantas semanas) para que el virus pueda desarrollar resistencias.

• Si reduces la dosis con respecto a lo que te ha prescrito tu médico. Como comentábamos más arriba, respetar las dosis es importante para que los fármacos alcancen la concentración en la sangre que es necesaria para suprimir la actividad del VIH.

• Si no respetas los horarios de las tomas. Si alteras constantemente la hora a la que te tomas cada dosis, los fármacos tampoco alcanzarán la concentración necesaria para mantener controlado al VIH. Trata de tomarte cada dosis a la misma hora cada día, procura que el desfase no sea superior a 15 minutos.

• Si no respetas las indicaciones con respecto a si debes o no tomar los medicamentos con las comidas o con el estómago vacío. Algunos medicamentos se absorben mejor o producen menos molestias si se toman con las comidas, y otros si se toman con el estómago vacío. Si no respetas esta pauta, a lo largo del tiempo, estarás absorbiendo menos cantidad de medicamentos de la necesaria y esto también podría afectar su eficacia frente al VIH.

• Si te automedicas o tomas otros medicamentos, suplementos, complementos o preparados sin consultar con tu médico y sin tener en cuenta las posibles interacciones con los antirretrovirales.

• Si dejas de tomar alguno de los antirretrovirales que componen tu terapia combinada. Todos los fármacos de una combinación son necesarios y no se debe prescindir de ninguno de ellos sin que te lo prescriba tu médico (recuerda que cada uno actúa de un modo distinto frente al VIH y esa es la clave de la potencia de la terapia). Si presentas efectos secundarios o malestar, antes de dejar de tomar algunos de tus antirretrovirales, háblalo con tu médico. Es posible que simplemente ajustando dosis o estableciendo algunos cambios en las tomas las molestias disminuyan o desaparezcan.

• Si no conservas adecuadamente la medicación. Recuerda que hay antirretrovirales que necesitan refrigeración (varios de los inhibidores de la proteasa, por ejemplo) y otros no deben sacarse de su envase (las cápsulas y los comprimidos). Tampoco hay que someterlos a temperaturas extremas, ni exponerlos a la humedad. Si no se conservan adecuadamente, pierden eficacia.

• Si no los ingieres correctamente. Las cápsulas hay que tragarlas enteras. Los comprimidos se pueden partir o triturar sólo si lo recomienda como opción el laboratorio fabricante o si te lo indica tu médico. Practica y aprende a tragar cápsulas, no es difícil y cuando consigas hacerlo te sentirás más seguro y no te supondrá ningún problema tomarte las pastillas, incluso en situaciones complicadas como las que hemos comentado más arriba.

En resumen:
Si ves que te está ocurriendo algo de esto, es probable que no estés haciendo una buena adherencia. A veces nuestro estado de ánimo no ayuda mucho. Es normal pasar por etapas de desmotivación o cansancio. Pero es importante también pensar que esos estados de ánimo son siempre transitorios. La medicación, en cambio, es un compromiso a largo plazo con tu salud, con tu calidad de vida y con tu vida.

Si se te hace difícil, pregunta, pide ayuda. Si vas a empezar a tomar medicación por primera vez, medita bien todo lo que hemos expuesto aquí y no empieces hasta que no te sientas realmente preparado/a. En todo caso piensa que no es imposible: hay millones de personas en el mundo en tu misma situación y todos toman su medicación, incluso en países donde hasta conseguir agua potable para tragar las pastillas es un problema importante.

En definitiva, puedes buscar alternativas para tomar la medicación que necesitas, es cuestión de ingenio y algo de destreza.
Redacción: aportación especial de integrantes de Proyecto Cancun Diversex
Cancún, Quintana Roo

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