En recientes fechas compañeros de asociaciones no gubernamentales que trabajan en la prevención y atención del VIH/Sida han compartido experiencias reveladoras al respecto de las personas que acuden a sus servicios. Una de ella es la creciente deficiencia de calidad de vida lo cual afecta gravemente la salud de los compañeros.
La discusión se puede tornar un tanto delicada debido a que la vida de las personas que vivimos con VIH/Sida siempre tendrá una lucecita que nos indica estado de alerta, lo cual significa que debemos mantener una vigilancia constante de nuestro estado de salud. Las ONG en su mayoría, se han volcado a incidir en terrenos políticos con la intención de garantizar entre otras cosas el abasto de medicamentos, el acceso universal de salud, etc., sin embargo ha disminuido en gran medida los trabajo que hasta hace pocos años realizábamos tanto movimientos sociales como Asociaciones Civiles con registro, que era difundir información científica y fidedigna a personas afectadas por VIH/Sida (portadores, padres, pareja, amigos, hijos de portadores). Esto esta acarreando que despierte nuevamente el mounstro del que cualquier persona que conoce del VIH/Sida alguna vez ha escuchado hablar de él, LAS ENFERMEDADES OPORTUNISTAS, algunas de ellas que pueden llegar a ser fatales si no se tratan a tiempo o se confunden con otros padecimientos.
En este sentido es necesario volcar nuevamente los esfuerzos al trabajo de hacer conciencia en la ciudadanía en general, pero especialmente en las personas que padecen de esta enfermedad. Es imprescindible no abandonar el trabajo en el terreno político, esto por que ha quedado demostrado que los representantes actuales y anteriores, así como los que se encuentran en contienda no tienen clara su agenda en esta materia y como siempre nos mantienen como coloquialmente decimos “con el Jesús en la boca”. Sin embargo es URGENTE también regresar al trabajo de campo en materia de prevención, así como de difusión de esquemas de vida que garanticen calidad de vida en personas viviendo con VIH/Sida.
Luego entonces nos enfrentamos a otro problema que se llama presupuesto, más del 80% de las Organizaciones No Gubernamentales tienen en sus mesas directivas un conjunto de personas sin lugar a dudas de buena fe y con intenciones de coadyuvar a la lucha contra esta y otras enfermedades que aquejan a la humanidad, sin embargo gran parte de sus ya mínimos presupuestos, se queda en los bolsillos de estos dirigentes, esto, en muchos casos por que se dedican al 100% al trabajo altruista y no tienen una condición económica apremiante. Debido a ello, los programas que debieran estar ejecutándose en estos momentos se postergan y la vida de muchas personas hoy, continua en riesgo. La pregunta es ¿Liberar más presupuesto ayudaría?, o es necesario continuar en la lucha aun cuando pareciera que la guerra se avizora como un gran fracaso. Por otro lado la cultura de la prevención que no ha quedado arraigada aun en las nuevas generaciones, y por supuesto la responsabilidad del cuidado en personas que padecen del VIH/Sida. Mientras tanto este virus se ha convertido en el más costoso para la humanidad, y todo lo pagado no corresponde al producto de entrega.
Redacción: Proyecto Cancun Diversex Omar Ortiz


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